Los 8 mitos que están destruyendo tu creatividad

Sep 26, 2017

El proceso creativo para la generación de ideas originales que permita producir innovación exitosa debe ser hoy por hoy uno de los conceptos más manoseados a la hora de intentar buscar respuestas a cómo inventar el futuro de las empresas en un mundo altamente cambiante.

El proceso creativo está lleno de mitos y malas prácticas a la hora de hacerlo realidad.

Un proceso creativo exitoso es clave a la hora de que las personas tengan un método sistemático para aproximarse a un problema dado y generar soluciones novedosas, útiles, escalables y rentables.

Amplia evidencia muestra que la creatividad se da con mayor probabilidad cuando las personas están motivadas intrínsecamente, tienen pensamiento creativo, conocimiento y habilidades técnicas, todo esto operando en un ambiente que soporta lo nuevo y su aplicación real.

Es altamente prioritario entender que para crear en tiempos de cambios acelerados se debe acometer el aprendizaje de nuevas habilidades y técnicas que permitan generar productos y servicios que realmente sean creativos y luego altamente innovadores.

Piensa en Elon Musk, el Director General de Tesla y Space X. Cuando entendió que había una gran oportunidad de hacer autos eléctricos con Tesla y crear cohetes que incluso pudieran llegar a Marte con Space X se volcó en un estudio profundo de física, energía y termodinámica para generar el expertise que le permitiera posteriormente generar ideas altamente creativas con su equipo.

Paso a detallar los 8 mitos que están destruyendo sistemáticamente en tu empresa el proceso de ideación, creación y originalidad.

1. EL MITO DEL AZAR
Pensamos constantemente que una idea creativa que soluciona un problema es algo que ocurre aisladamente a un genio por efecto del azar en un momento dado, sin más. La verdad que esto ocurre poquísimas veces.
Por ejemplo la historia que se cuenta de Isaac Newton, quién al caerle una manzana en su cabeza, gatilló de inmediato la creación de la teoría de la gravedad es inverosímil. Este tipo de cuentos nos hace pensar que la magia existe. Pero no es así, Newton llevaba años estudiando y experimentado con el concepto de cómo los objetos caían y su obsesión y persistencia por muchos años hizo que conectara la caída de la manzana con la gravedad. Miles de personas les cayó antes una manzana de un árbol y nunca pasó nada creativo o novedoso.

El proceso creativo pasa por un proceso de ideación y creación de hipótesis, luego el paso al pensamiento difuso donde consciente e inconscientemente vas iterando la idea. Este es un proceso desordenado y de mucho paseo de ideas en nuestra mente. Es ahí donde nace en algún momento la conexión de elementos que permiten encontrar una hipótesis que creemos fuertemente vale le pena validar. Luego validamos esta hipótesis via experimentación mientras construimos un producto, un servicio, un proceso, un modelo, una teoría, etc.

El proceso creativo hasta llegar a una innovación pasa por muchas iteraciones que vienen y van. No es un proceso lineal.

2. EL MITO DE LOS GRANDES ELEGIDOS
La típica idea que unos pocos son creativos y pueden innovar es absolutamente falsa. Las empresas de todo tipo desaprovechan sistemáticamente a su gente para iniciar procesos reales de creación. La evidencia muestra que tener un ambiente propicio para lo nuevo, un proceso claro para crear, habilidades correctas y un sistema motivacional inteligente son claves a la hora de generar la confianza necesaria para que las personas de empresas y emprendimientos sean creativas. Y cuando digo creativas me refiero a que sus organizaciones sean sistemáticamente creativas. Donde la creatividad es aplaudida y abrazada. Donde los disidentes son encontrados y motivados a actuar. Donde cualquiera puede ser fuente de novedad y creatividad.

3. EL MITO DEL ORIGINAL
La mayoría de las veces la creatividad y su posterior proceso innovador es fruto de un grupo de personas. Ocurre con la colaboración de un equipo. Lo importante es el tipo de colaboración que se use. La colaboración típica de la revolución industrial ya no sirve para crear cosas realmente originales y que solucionen problemas en forma extraordinaria. Las empresas siguen creyendo en crear a puertas cerradas con unos pocos.

El uso de la tecnología ha permitido generar creatividad al más alto nivel con plataformas de crowdsourcing abiertas que existen en el mundo en todos los ámbitos. Hoy con el simple whatsapp se crean grupos que bien dirigidos cooperan y crean como nunca antes, incluso incorporando clientes y proveedores entre otros.

Si revisas la historia de los inicios de Steve Jobs te encontrarás que trabajaba con un extraordinario pequeño equipo. De ese equipo salían las ideas creativas y los experimentos posteriores.
A los medios de comunicación les encanta ensalzar grandes mentes solitarias creadoras y sobrenaturales. Se ha colocado mucha publicidad a Steve Jobs y poca a su gran equipo y liderazgo.

Los equipos que incluyen profesionales de muchas disciplinas diferentes son muy interesantes ya que ayudan y des-ayudan al “experto” que muchas veces está pegado al pasado. Los afuerinos son un tremendo aporte en los equipos.

4. EL MITO DEL BRAINSTORMING
El brainstorming o lluvia de ideas como herramienta para generar ideas creativas es muy mal usado por los equipos. Especialmente cuando se cree que todo está en crear muchas ideas y muy rápido.

Me impresiona cómo todavía los profesionales siguen aferrados al brainstorming típico como la gran herramienta para generar creatividad y originalidad.

El gran problema con el típico brainstorming es que la mayoría de las veces el equipo termina buscando consensos y se deja llevar por promedios que sólo terminan con muy malas ideas.
Otro problema es que los más introvertidos no logran enganchar en el proceso ya que necesitan más tiempo y confianza. En muchos casos también los integrantes del equipo siguen al “jefe” y se termina generando lo que este “crea y cree”.

Para realizar un proceso que funcione es muy recomendable tener un guía para gestionar la ideación, y que primero permita a las personas que trabajen solas buscando ideas diferentes y originales, esto permite aislar el miedo a ser divergente. Una vez que el grupo se une para conversar sus ideas, se les debe dar tiempo para que se acostumbren a la incertidumbre y comiencen a tener confianza. Permitir libertad para que sumen y resten intercambiando sus ideas es muy importante. Los dibujos y bocetos para explicar mejor sus puntos de vista crean claridad. Si es posible y se ha avanzado lo suficiente se debe permitir que comiencen a testear desde ya sus hipótesis. Es fundamental promover la crítica y diferir o eliminar el consenso. Si una idea es buena es recomendable que todos trabajen sobre ella (aunque no sea la del jefe o jefa).
 
5. EL MITO DE LOS GRANDES RECURSOS
Se cree que para crear se requiere grandes recursos. Muchos equipos no se mueven hasta que esos grandes recursos sean puestos sobre la mesa. Si analizamos los inicios de emprendimientos como Airbnb, Uber, Mercado Libre, Amazon, Zappos y tantos otros vemos que comenzaron con cero dinero. Mientras menos dinero más creativas son las personas y los equipos. La restricción de recursos es fantástica para crear un ambiente que promueva la originalidad.

Pero veo todos los días como los equipos en empresas y emprendimientos esperan los ansiados recursos para iniciar procesos creativos. Les cuesta creer que la novedad es barata de crear.
Y peor aún, a muchos de esos equipos se les entrega grandes cantidades de recursos que tantas veces son desperdiciados.

Insisto, las limitaciones y restricciones crean grandes oportunidades ya que las personas deben extremar esfuerzos para crear, experimentar e innovar.

6. EL MITO DEL ESCALAMIENTO RÁPIDO
Las empresas lanzan sus productos con hipótesis no validadas y las prueban luego de lanzarlos, con grandes costos de dinero y esfuerzo. Escalan antes de tiempo. Esto ocurre a empresas de todo tamaño.
Esta es una de las razones más duras para la abultada falla en creación de productos y servicios exitosos en el mercado. Es lo que llamo el “efecto cenicienta”. Ideas y construyes sin trabajar con tus clientes y luego sales al mercado a probar el “calce del zapato”. Muchísimas veces encuentras muy pocas cenicientas a pesar de gastar grandes cantidades de dinero en publicidad. Nunca olvides, tus clientes deben ser parte de tu proceso creativo. Ser parte de tu equipo.

7. EL MITO DEL DINERO COMO INCENTIVO
La evidencia muestra que en las empresas que operan bajo la lógica de la revolución industrial, donde el trabajo repetitivo y los incentivos extrínsecos, como el dinero, son claves para mover el sistema, la creatividad es muy baja en comparación con empresas que se abren a solucionar sus problemas complicados y donde se reconoce no tenerlos resueltos. En estas organizaciones se debe hacer un llamado a la creatividad y no a la repetición. Es inherente dejar la rutina atrás y buscar otras formas de hacer las cosas. Es aquí donde es clave incentivar usando la motivación intrínseca de las personas.

8. EL MITO DE LA CREATIVIDAD COMO SALVADORA
Se tiende a pensar en muchas empresas y organizaciones de todo tamaño, que si son transformadas en creativas podrán cambiar su modelo de negocio actual y salvarse de su agonía o reducir amenazas generadas por empresas que han creado nuevos modelos de negocio y de las que nunca se pensó aparecerían. La creatividad tiene muchas caras y se debe entender muy bien hacia donde encaminarla.

Se piensa en la creatividad como la panacea que salvará la alicaída organización. Esto recuerda mucho empresas como Kodak, Blockbuster o las empresas de medios de comunicación y tanta otras que murieron porque intentaron crear e innovar  dentro de sus propios status quo.

El timing es clave. Cuando tienes una cultura que no crea, moverla de un día para otro para comenzar un proceso que permita crear e innovar es tremendamente difícil. Por eso tantos intentos millonarios de las famosas transformaciones digitales de grandes compañías no tienen mas del 25% de probabilidad de éxito.