10 lecciones aprendidas luego de leer 60 libros por año que te cambiarán la vida

Oct 24, 2017

Llevo 20 años invirtiendo en emprendimientos tecnológicos, mentoreando profesionales y equipos de empresas de todos los tamaños y creando negocios. Uno de los elementos que más valoro de mi vida es haber generado el hábito de la lectura intensiva y deliberada.
 
Desde hace 15 años leo 60 libros cada año. Me enfoco en ensayos (no ficción) en diferentes disciplinas como gestión de negocios, creatividad e innovación, emprendimiento, sicología del comportamiento, neurociencias, ciencia de la felicidad, liderazgo, filosofía, física, ciencia del aprendizaje, ciencias de la vida, vidas de top performer y varias otras. Mi rutina como investigador y generador de nuevos modelos de creación, innovación, colaboración y liderazgo es muy disciplinada. Los libros han sido fuente de conocimiento, ideas, inspiración, analogías y puesta en jaque de supuestos arraigados por años. Y lo más importante energía para practicar y ejecutar.
 
Paso a resumir las 10 lecciones aprendidas leyendo 60 libros al año:
 
1. Es muy importante elegir muy bien qué libro leer
 
Investigar bien cuál será el siguiente libro que leerás es muy importante. Ahora bien, si comienzas un libro y ves que no te sirve, tíralo. No te sientas obligado a leer lo que no sirve. Es costo hundido. Por lo que experimentar es clave. Ten cuidado con rankings malisiosos que están hechos para gatillar compras. Es muy recomendable leer los comentarios en Amazon antes de comprar. No te dejes llevar a ojos cerrados por personas conocidas que recomiendan libros. Muchas veces están pagados. Elige libros que realmente hagan sentido con lo que quieres aprender y conocer. Pide recomendaciones a tu mentor en tu empresa o fuera de ella para encontrar lo que realmente necesitas.
 
2. No todos los libros se leen de una sola vez
 
Una vez que comienzas un libro sucede que se te abre la mente y conectas con otras ideas que necesitas investigar lo que hace que comiences o sigas con otro libro. Eso hace que estés muchas veces leyendo varios a la vez. Si eres ordenada lo podrás hacer sin problemas. Te recomiendo no abrir tanto frentes que no te permita al final gestionar la lectura.
 
3. La lectura activa es clave para aprender de verdad
 
La lectura activa es clave a la hora de aumentar el aprendizaje y superar niveles actuales de conocimiento. La lectura activa entre otras cosas se realiza a través de resumir el contenido que vas leyendo y luego explicar las ideas con tus propias palabras. Desde ya la evidencia científica muestra que subrayar con colores y luego re-leer lo subrayado no tiene un resultado muy alto de aprendizaje. Mientras lees te recomiendo resumir, tomar notas y auto-pregúntate luego de cada capítulo. Sino, lo que sucederá es que la información la almacenarás en la memoria de largo plazo y nunca la podrás traer a la memoria de corto plazo cuando la necesites usar. Otro punto muy relevante es que cuando lees intensamente no siempre estarás entretenido, debes abrazar cierto aburrimiento para avanzar en un tema que te cuesta mucho entender. Los desafíos tienes aparejado el aburrimiento como forma de aprendizaje.
 
4. Cuando lees creas una mente que conversa con los autores
 
Leer genera una conexión con los autores, donde el entramado de ideas y diferentes modelos de pensamiento te genera un constante desafío de entender, conectar y alimentar tus posteriores pensamientos y creaciones. Comienzas a agudizar tu pensamiento crítico y a poner en duda mucho supuestos que crees verdaderos. Te conectas a tal punto con el autor o autora que es como si estuvieras conversando con ellos. Comienzas a tener nuevos amigos y amigas de mucho valor para tu vida. Leer es conversar.
 
5. Para poder leer se requiere cerrar espacios en tu agenda
 
Para poder leer se debe cerrar espacios en las agendas para asegurarse la lectura con enfoque. Yo leo todos los días entre 3 y 5 horas donde conozco exactamente la hora en que lo hago cada día. Los espacios de lectura son sagrados y solo se cambian bajo circunstancias muy especiales. En esos espacios desconecta las redes sociales, llamadas telefónicas y cualquier cosa que te distraiga. Usa tu memoria de trabajo o de corto plazo solo concentrada en la tarea de leer activamente.
 
6. El hábito se crea de a poco
 
Yo comencé leyendo deliberadamente desde hace más de 25 años. Y leía un libro por mes. Luego fui subiendo la cantidad hasta llegar a 60 por año. Fui generando el hábito paso a paso. Si lees 10 páginas por día cada 24 días podrás terminar un libro de 240 hojas, lo que significa que en un año leerás 15 libros. Si llevas tu libro para todos lados eso te permite además avanzar en cualquier lugar tus 10 páginas.
 
7. Espaciar la lectura es altamente recomendable
 
Cuando leas por ejemplo 4 horas, por cada hora toma un respiro de 5 a 10 minutos. Es tremendamente recomendable para descansar y luego retomar. Una caminata de 15 minutos cada 2 horas es muy recomendable también.
 
8. Leer en inglés es muy importante
 
Los acelerados cambios hacen que los libros de no ficción (ensayos) queden obsoletos muy rápido en muchas disciplinas. La traducción al español es lenta y nunca llegará para la mayoría de los grandes libros. Por eso es vital leer en inglés.
 
9. Leer activamente y abundantemente te sacará de la creencia que sabes mucho
 
Leer te hará darte cuenta que sabemos muy poco y que allá afuera hay una cantidad de novedad impresionantes. Leer te abrirá puertas insospechadas de nuevas ideas y conexión para crear lo nuevo. Leer te ayudará a superar los niveles actuales de viejas formas de pensar, liderar y crear, además de conocer nuevas tecnologías que están cambiando el mundo. Te conectará con la nueva realidad.
 
10. Usar sistemas para recolectar pensamientos claves es muy recomendable
 
Usar un sistema para acumular ideas cuando estás leyendo es muy recomendable. Puede ser en Evernote o Notas en tu smartphone, una libreta o el sistema que quieras. Eso lo debes hacer luego de haber leído activamente un libro. Esas ideas posteriormente son usadas para ayudarte con inspiración, conectar con otras ideas y reflexionar. Revísalas cada cierto tiempo para activar tu mente y retomar pensamientos.