Concéntrate primero en definir quién quieres ser. Y sigue estos pasos muy prácticos para conseguirlo.

May 27, 2019

Lo que hacemos define lo que somos. Una persona puede pensar y hablar mucho sobre cambiar el mundo, innovar o crear algo maravilloso, pero si sus acciones, conductas y hábitos no están acorde significa que que no es un agente de cambio, ni innovador ni creador de lo original.

Esto se aplica a cualquier tema de nuestras vidas de trabajo, familia y amistad.

Como decía Aristóteles somos lo que hacemos, somos nuestros hábitos.

Pero para eso primero debes concentrarte en quién quieres ser y luego qué quieres lograr. Es decir primero Quién, luego Qué.

Tienes que comenzar a creer nuevas cosas acerca de ti.

Una persona que quiere ser saludable (nueva identidad) pero fuma un paquete de cigarrillos por día, come altísimas cantidades de grasas saturadas y no hace ningún ejercicio físico no es una persona con una identidad que podríamos decir, ¡este tipo es saludable!.

En vez de decir que quieres bajar de peso primero concéntrate en que identidad realmente esto significa, por ejemplo, “quiero ser una persona saludable”. Luego fíjate objetivos para ir avanzando como por ejemplo “quiero bajar 300 gr. de peso cada 3 días”. Cada día gana tu pequeña batalla y avanza.

¿Entonces cómo debería comenzar?

A. Primero afirma que tipo de personas quieres ser (“Yo soy un emprendedor”). Hazlo siempre comenzando por “Yo soy……..”.

B. Luego pruébate a ti misma quién eres con pequeñas victorias cada día tomando acción que vaya en la dirección correcta de tu nueva identidad deseada (“Yo soy un emprendedor que testea cada semana un supuesto clave para probarlo”).

Tu identidad te define por las cosas que haces continuamente. La mayoría de esas acciones son hábitos duraderos. Es decir te definen muchas cosas que haces repetidamente sin darte cuenta. Sean esos hábitos malos o buenos.

Cambiar de una identidad 1 a una identidad 2 requiere cambiar creencias, conductas y hábitos para convertirse en la persona quién quiere ser.

Por ejemplo una persona que tiene una identidad de emprendedor de startups disruptivas tiene creencias, formas de pensar y modelos mentales que le permiten crear startups que cambian el mundo. Es decir es una persona que se centra intensamente en solucionar un problema importante (hábito 1), es un tipo de persona que experimenta sucesivamente testeando los supuestos claves hasta descubrir una solución que realmente resuelve el problema de un grupo de personas o empresas (hábito 2), es un tipo de persona que aprende constantemente de sus errores (hábito 3), es un tipo de persona que toma riesgos (habito 4), etc.

¿Y cuál es la pregunta clave que me debo hacer en todo momento?

Si quieres tener una identidad X debes preguntarte cada vez que vas a hacer algo, ¿me ayuda esta conducta Y a convertirme en el tipo de persona que deseo ser?

Por ejemplo si quieres ser una persona saludable y te ofrecen un cigarro debes preguntarte, ¿me ayuda fumar a convertirme en la persona saludable que quiero ser?

Si quieres ser una persona muy productiva pero constantemente te desenfocas con las redes sociales debes preguntarte, ¿me ayuda estar tantas horas al día en el smartphone en redes sociales a ser un tipo de persona productiva?

Nos pasamos la vida queriendo ser alguien pero hacemos cosas que finalmente nos convierte en otras personas.

¿Qué pasos concretos debo seguir para reinnovar mi identidad?

Para el caso de que quieras realmente convertir tu identidad en otra que ansias sigue estos pasos:

1. Define quién quieres ser.

2. Describe muy bien los 3 hábitos claves que definen la nueva identidad que deseas.

3. Describe muy bien los 3 hábitos que son nefastos para alcanzar esa nueva identidad que deseas.

4. Analiza cuáles de esos hábitos de los dos puntos anteriores tienes y cuáles no.

5. Aprende y practica para crear los hábitos que necesitas luego de analizar el punto anterior de manera de avanzar para ser la persona quién quieres ser.

6. Desaprende los hábitos que analizaste en los puntos anteriores que no te ayudan a ser la persona quién quieres ser.

Esto es en definitiva un círculo virtuoso que avanza cada día como se ve en el siguiente boceto.

Echa a correr un proceso de aprendizaje y olvido muy estructurado que te vaya moviendo desde una identidad a otra deseada.

No olvides que requiere tiempo, decisión e intención. Cambiar no es fácil.

¿Qué tipo de persona te gustaría ser? Pruébatelo cada día con pequeños avances hasta que un día digas, ¡soy quién quería ser!.