Amo mi Emprendimiento. El Manifesto.

Dic 4, 2018

1. Hemos logrado armar un equipo fabuloso, en que vivimos casi todos los días juntos. Hemos aprendido a respetarnos y a colaborar de verdad. Muchas veces tenemos diferencias muy importantes, sobre todo respecto a los experimentos que realizar o las iteraciones que abordar. Pero sabemos que los consensos muchas veces son nefastos. Por eso sabemos que trabajar sobre una buena idea de otro es vital.

2. Nuestros clientes nos hacen levantarnos en las mañanas (si que hemos dormido) como el rayo. Sinceramente trabajamos por solucionarles un problema importante. Ellos son el centro de nuestro equipo, son la gasolina que nos hace experimentar, iterar y validar. Sepan ustedes clientes que esto es amor. Amor a ustedes. 

3. Hemos elegido muy bien a los inversionistas cuando realmente los hemos necesitado. No nos gusta malgastar el dinero y menos de otros. Ellos nos han entregado un apoyo fabuloso. Nos han confiado su dinero y su mentoría. Ellos son parte de nuestra familia y agradecemos su severidad cuando es necesario y amabilidad cuando flaqueamos.

4. Estamos construyendo una cultura que sabemos dá y dará la base valórica de lo que estamos haciendo. Nos encanta vivir aprendiendo y experimentando y generando algo que queremos dure 100 años. Por eso la disciplina y el foco son parte relevante de los que hacemos. Donde hemos aprendido que sin ellas nuestra maravillosa visión puede terminar siendo una alucinación.

5. El cambio es parte de nuestro camino, y hemos aprendido a entender que el coraje vence el miedo y nos conduce para construir felicidad para nosotros y para nuestros clientes. Nos encanta el peligro y el riesgo. Amamos hacer cambios y que otros se adapten. Hemos aprendido a entender la falla como un insight extraordinario para conducir y descubrir nuevos caminos.

6. Amamos por sobre todo el problema que estamos solucionando a nuestros clientes. Y para eso construimos paso a paso un producto que soluciona ese problema y que los clientes pagan y pagarán ansiosos por él. Nuestro producto lo sentimos como algo tremendamente importante y la llave para realmente conseguir nuestra misión.

7. Trabajamos maravillosamente todos los días con nuestras personas de la organización. Nuestro equipo compuesto por constructores de clientes, constructores de producto y diseñadores de experiencia ha generado una red organizacional que ha dejado atrás antiguas estructuras verticales. Esto permite hacer cosas que sería impensable hacer. Hemos aprendido a trabajar usando todas las tecnologías que aumentan nuestra inteligencia como equipo. 

8. Sabemos que saber cuando pivotear alguna parte de nuestro modelo de negocios es vital para descubrir un mercado que servir, que sea escalable y rentable. No cedemos un momento. Muchas veces tenemos duelos, pero cortos y con gran aprendizaje. Es ahí donde nos acordamos que el conocimiento no alcanza, es la imaginación la que permite ir más allá.

9. No podría pensar vivir fuera de este equipo. De estar sin ellas y ellos. De conversar casi todos los días con nuestros clientes. De pensar que el cambio que hacemos nos mueve y nos mantiene vivos. Que fallar rápido es maravilloso si se entiende como aprendizaje. Confieso que no podría.

10. Mientras construimos nuestro emprendimiento construimos nuestra felicidad. Nuestra vida. La felicidad de otros. Y hacemos algo que cambiará el mundo para siempre. Y lo hacemos nosotros. Y sabemos que es difícil. Y eso nos motiva aún más. No nos detendremos jamás.

¿Amas tu emprendimiento, tu equipo, tu empresa?